Documental: Como las nubes, compartir el silencio

Sobre la realización de este documental:

Este documental se realizó gracias a SINÉ (Servicios Integrales Émuri A.C.), una organización dedicada a la investigación y acompañamiento de pueblos rarámuri en la Sierra Tarahumara.

SINÉ acompañó a la comunidad de Gomarachi en la defensa de su territorio en 2011, cuando Conagua y Semarnat comenzaron a construir una presa sin su permiso. La defensa exigió su derecho a ser consultados. Hubo varias reuniones con personal de estas dos dependencias donde ambas partes debatían sobre la pertinencia del proyecto. La comunidad de Gomarachi se reunía regularmente para reflexionar en torno al tema y consultar qué es lo que pensaban.

Este documental tiene la intención de recuperar la memoria de este proceso para que en caso de una nueva amenaza, la comunidad pueda estar preparada. Como las nubes, compartir el silencio fue proyectada por SINÉ en Gomarachi para continuar con el trabajo de reflexión.

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Sobre el título:

Un documento clave para realizar este documental fue el texto del padre jesuita Ricardo Robles Oyarzun SJ,  Los Rarámuri – Pagotuame en el libro El rostro indio de Dios. De este texto, el siguiente párrafo fue la ventana que me permitió echar un vistazo al mundo rarámuri:

Un aspecto impresionante del respeto y aprecio a las personas, es el de su comunicación en silencio. Cuando dos que se quieren: papá e hijo, por ejemplo, se encuentran después de larga ausencia, permanecen juntos en silencio, como sintiendo juntos, sin preguntarse ni comentarse nada. Para un extranjero, como nosotros, eso parecería falta de aprecio; pero no lo es, porque lo equivocado sería dar mayor importancia a lo sucedido que a la persona misma, que es lo importante. En formas diferentes esta comunicación es frecuente en la vida familiar y social.

Este silencio establece un vínculo no solo entre ellos sino también con su entorno. En el silencio se puede escuchar el viento, la tierra, los árboles, animales y también, el agua.

Se le “escucha”, se le siente, se le espera.

A las nubes se les contempla con mucha expectativa, ya que son promesa de lluvia y gracias a ésta, el maíz podrá crecer. La mayoría de familias rarámuri dependen de su cosecha para comer todo el año.

Las nubes se pasean suavemente, sin hacer ruido y sin rumbo aparente, muy parecido a los rarámuri, que son conocidos como los “pies ligeros”. Cuando las nubes se “reúnen”, al igual que cuando los rarámuri, provocan un milagro, que es la comunidad o en el caso de las nubes, la lluvia. Esto es lo más importante en la vida del rarámuri y prácticamente todo lo que hacen sirve a tejer comunidad, a ser feliz, haciendo al otro feliz.

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Sobre la escasez de agua:

Seas rarámuri o chabochi (mestizo), la lluvia se recibe con alegría.

Chihuahua es uno de los estados que menos lluvia registra al año y en las últimas décadas ha disminuido al grado de causar sequías. Si el maíz no alcanza a crecer por falta de lluvia, hay pocas alternativas para que los rarámuri tengan una alimentación completa.

En 2012, varios medios de comunicación dieron por hecho el rumor de que había suicidios colectivos en la Sierra. El pueblo rarámuri considera esta noticia como un insulto, ellos aprecian tanto la vida que les dio el Onoruame (dios) que la idea del suicidio es inconcebible. Sin embargo, sabemos tan poco de los rarámuri que esta noticia causó un gran asombro y prisas por mandar despensas.

Mucha de la ayuda, aunque bien intencionada, no es de utilidad para el pueblo rarámuri. Se manda ropa que ellos no usan, pipas de agua que no resuelven las sequías y comida a la que no están acostumbrados o no pueden preparar. No dicen que no a la ayuda, pero piden ser consultados para que esta esté bien dirigida.

Para sobrellevar estas sequías tienen varios mecanismos: el primero es la comunidad, es una ley no escrita que si tu vecino no tiene que comer, la comunidad comparte lo que hay para que nadie sufra de hambre. Los rarámuri viven dispersos.

Para ellos es ilógico que en un ambiente semiárido haya una gran concentración de la población, así los recursos se reparten mejor entre todos, al contrario de las grandes ciudades como Chihuahua o Ciudad Juárez. Los rarámuri llevan cientos de años construyendo presas: sin embargo estas presas no están diseñadas para grandes cantidades de agua ni para generar turismo, sino simplemente para lo que la comunidad necesite.

La escasez de lluvia tiene un motivo claro, la tala desmedida de los árboles. Los rarámuri se enfrentan también al cambio climático.
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Otros peligros que enfrentan:

Existen pueblos enteros que viven bajo la ley del narcotráfico. Muchos pueblos son desplazados de sus tierras u obligados a cultivar lo que el narco mande. Estos casos carecen de cobertura, apenas nos llega lo que ocurre en Creel, pueblo mayoritariamente mestizo.

Esto no es ningún secreto, la gente los conoce, saben dónde viven los sicarios, sin embargo no hay ninguna respuesta por parte del Estado para resguardar la seguridad de la población.
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La respuesta del propio pueblo de Gomarachi a Semarnat y Conagua (carta íntegra):

Gomarachi, comunidad indígena del Pueblo de Norogachi, a 2 de marzo de 2011

Comunicado de la palabra indígena del Pueblo de Norogachi a las autoridades de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA):

A través de muchas reuniones se ha analizado y reflexionado sobre los beneficios que puede traer la presa, pero de igual forma se ha pensado en los perjuicios que nos puede traer al pueblo rarámuri.  Ya que se va a construir en un territorio al que los rarámuri hemos sabido cuidar durante mucho tiempo, compartimos y declaramos la siguiente palabra:

1.- Como rarámuri tenemos el encargo de cuidar la armonía y orden del mundo, de sus animales, plantas, aguas y piedras; todas las criaturas son nuestras hermanas, viven y tienen alma y Dios las quiere; y nos las encargó para que las cuidemos y las usemos con responsabilidad.  Tenemos que darle fuerza y sostener nuestro mundo para que se mantenga en equilibrio.

2.- Nosotros no debemos de contaminar la tierra, no usar químicos, no traer semillas que hacen daño a nuestras semillas.  No podemos ver a nuestra madre tierra como un producto de venta, de compra o negociación.  Debemos de cuidar que corra el agua libremente río abajo y que su beneficio y su vida sean para todos, ya sea gente rarámuri o no rarámuri.  

3.- En estos lugares recolectamos leña, pastoreamos a nuestros animales, recogemos nuestras plantas medicinales,  cazamos, sembramos nuestra semilla; llevamos siglos haciendo esto y nunca hemos dañado este lugar, es un lugar con historia, un lugar sagrado.  Además es un camino de paso que se usa para intercambiar productos que se dan en la montaña en lugares como Narárachi y Wawachérare hasta con los que se dan en la barranca.  Nunca hemos lastimado este territorio.  Si algún daño han sufrido estas tierras es por la actividad forestal.

4.- Estamos conscientes que nuestro mayor valor como pueblo y nuestra propuesta fundamental no tiene que ver con la acumulación de bienes, con grandes obras, y tecnologías.  Mas bien tiene que ver con la manera de ser pueblo, de hacer comunidad, tiene que ver con nuestros valores culturales, con una manera austera de vivir en el mundo y así cuidarlo, con nuestra solidaridad, siendo hermano uno del otro

Por todo lo que hemos dicho manifestamos que:

4.-  El Pueblo Rarámuri de Norogachi no estamos de acuerdo con la construcción de la presa en nuestra comunidad de Gomárachi debido a:

5.- Sabemos que todos estos proyectos siempre traen mucho dinero y con ellos intereses de gente de fuera que solo vienen a hacer negocios y a decirnos como hacer las cosas.

6.- Muchos proyectos se han traído con la idea de beneficiar al pueblo indígena, pero hoy son proyectos llevados por gente no rarámuri y mas que bienestar solo han traído más pobreza:  Creel es el único lugar donde podemos ver a niños y personas rarámuri pidiendo limosna, como este ejemplo hay muchos mas.

7.- Ha habido proyectos nobles que traen recursos a nuestras comunidades pero con una visión que no es la nuestra, y nos hah hecho comerciantes de los recursos naturales y de la imagen misma del rarámuri.

8.- En nuestro pueblo somos felices con lo que somos y lo que tenemos.  No solo no queremos el proyecto; no queremos que se comercialice nuestra imagen, que nuestra cultura sea vista como folclor, ni nuestras ceremonias como atracción turística.

9.- Sabemos que ante todo hay un derecho fundamental reconocido a nivel nacional e internacional como pueblos indígenas a ser consultados para cualquier proyecto que se lleve a cabo en territorios indígenas, y dicha consulta no se llevó a cabo en el caso de la presa, como en muchas otras ocasiones que nos afectan y que no se nos consulta.  

En base a todo lo anterior terminamos compartiendo y declarando lo siguiente:

10.- El Pueblo Rarámuri reconoce que vivimos en territorios de grandes riquezas naturales y somos conscientes que dichas riquezas naturales son para el beneficio de todos, por lo que no nos oponemos a la realización de proyectos u obras, siempre y cuando no solo se nos consulte sino que también seamos partícipes del diseño y realización de dichos proyectos.

11.-Proponemos empezar junto con ustedes el diseño de un análisis que lleve a ver desde nuestra cultura un manejo de nuestro territorio, trabajos de rehabilitación de suelo,mantos acuíferos, construcciones de represas chicas. No es que el Pueblo Rarámuri no esté de acuerdo en ningún proyecto, sino que se nos tome en cuenta

El Pueblo Rarámuri es consciente que Dios los puso en un lugar de mucha riqueza natural a la que hay que cuidar para que se beneficien.

  Se reflexionó sobre la presa que se quiere construir en Gomarachi entre lo que se dijo es que la naturaleza nos lo dio el de allá arriba por lo tanto nadie tiene permiso de hacerle daño, nosotros no tenemos derecho de andarlo perforando nuestra madre tierra, el padre Dios tiene tristeza de ver esas cosas nosotros mismos nos encargamos  de hacerle daño a la naturaleza él nos lo encargó para que lo cuidemos.

Por eso ahora que estamos juntos decimos nuestra palabra sobre el proyecto de presa que existe en nuestro territorio, nuestra palabra es que apoyamos a la comunidad de Gomarachi no estamos de a cuerdo de que se realice dicha obra puesto que en el lugar que se piensa realizar la obra  afecta una buena parte del bosque, la fauna que habita en esos lugares es posible que el estudio de impacto ambiental que hicieron los técnicos haya salido que es viable que se construya la presa en el arroyo el grande como es conocido, nosotros estamos conscientes de que si existe daño ambiental  el ambiente no solamente es lo que habita en el lugar si no  todo lo que nos rodea nosotros mismos somos parte, más que nada estamos pensando en el futuro, en nuestros sucesores que serán los rarámuri del mañana un rarámuri no ve a la naturaleza con signos de pesos el creador nos lo dio para que lo cuidemos, los viejos nos han enseñado que los ríos y arroyos se hicieron para que corra el agua no para estancarlo, con el tiempo el agua que está encerrado se ensucia y aumentará lo que se le llama contaminación.

No hubo consulta alguna para la dicha presa sabemos que es un proyecto de hace tiempo ahora es otro tiempo quizás si lo hubieran hecho en el tiempo que fue presentado lo hubieran aceptado porque en esos tiempos eran otras generaciones.

Hoy en día no estamos de acuerdo que se realice dicha obra porque no se beneficia el pueblo de Norogachi sería mínimo los beneficiados, el pueblo de Norogachi abarca un territorio bastante amplio, La comunidad de Norogachi es cabecera pero es una parte solamente, tenemos que tener en cuenta todas las demás capitanías,  rancherías, secciones y comisarías.

Un proyecto alternativo que esta pensando el pueblo rarámuri de Norogachi se construya pequeñas presitas o represas en las rancherías  que comprenden al pueblo de Norogachi así nos beneficiamos los más que vivimos en este territorio.

Esta es nuestra palabra ante la presa que está en proyecto.

 

@Talladeboina36

Foto: @Talladeboina36