La semana en que ese pequeño territorio llamado Colima fue una llama

Por Armando Martínez Orozco

(Colima).- Colima por fin dijo “ya basta al gobierno priísta” del presidente Enrique Peña Nieto, a sus decisiones políticas lesivas. El anuncio del 27 de diciembre de 2016 por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a cargo de José Antonio Meade Kuribreña, del un aumento de un 20% a los precios de las gasolinas en todo el país, convirtió al otrora timorato pueblo de arriba de 700 mil habitantes que no salía a las calles a manifestarse por temor a ser reconocido por algún familiar, vecino o amigo, en un serio dilema civil al que ya no podía ignorársele.

Desde el lunes 2 de enero hasta el domingo 8, Colima logró en su capital el cierre de las oficinas del Servicio de Administración Tributaria; el lleno total del Jardín Libertad con más de 2000 personas; la reclusión miedosa de los 25 diputados en el Congreso del estado, donde los legisladores del PRI, PAN, PVEM, Nueva Alianza, PT y Movimiento Ciudadano se vieron obligados a la cancelación de su primera sesión pública de 2017; y la apertura de las casetas de Cuyutlán por el libre tránsito.

Foto: Armando Martínez / @martinezorozcoa

Sin embargo, asusta el cinismo del presidente estatal del PRI, Rogelio Rueda Sánchez, quien justifica la no manifestación de los integrantes de su partido contra el gasolinazo porque tanto él como el gobernador Ignacio Peralta Sánchez tienen contacto directo con Peña Nieto y su equipo: “Lo que tenemos que decirle al gobierno se lo decimos de manera directa porque somos el partido en el gobierno”, señaló este sábado. La postura pública del encargado del poder Ejecutivo estatal solo se ha limitado al reconocimiento de la inconformidad social y de la libertad de expresión, siempre y cuando suceda pacíficamente.

La última gran megamarcha donde se reunieron arriba de 1000 personas en la ciudad de Colima contra el gasolinazo, sucedió este sábado afuera de las instalaciones de la Casa de la Cultura del municipio de Villa de Álvarez a las cuatro de la tarde y terminó sin heridos ni arrestos en el jardín de San Francisco con una serie de discursos contra la presidencia de Peña Nieto y la administración pública del estado por parte de algunos políticos a mencionarse más adelante.

Foto: Armando Martínez / @martinezorozcoa

“No fue solo Luis Videgaray, actual secretario de Relaciones Exteriores y ex secretario de Hacienda y Crédito Público, quien no solo diseñó la reforma energética sino que también organizó la vergonzosa visita del presidente electo Donald Trump a México. O también Peña Nieto, que en su mensaje del jueves dijo en pocas palabras que el gasolinazo era por nuestro bien y que lanzó la cínica pregunta: ‘¿Qué hubieran hecho ustedes?’. Nosotros hubiéramos bajado los sueldos de miles de pesos y eliminado los privilegios que tienen los funcionarios de gobierno. O castigar al ex gobernador Mario Anguiano y a otros políticos que tan campantes están gozando del dinero que robaron de las arcas públicas. Miente el gobierno de Peña Nieto y todos sus portavoces cuando dicen que el aumento a las gasolinas se debe al alza de precios en el extranjero”, señaló una de las manifestantes en el jardín de San Francisco.


Los miembros del Frente colimense en defensa de la tierra, el agua y la vida hicieron un pase de lista de quienes consideraron como traidores a la patria por haber favorecido al más reciente gasolinazo: Norma Galindo, viuda del ex gobernador del PRI, Gustavo Vázquez Montes, muerto en un avionazo en Michoacán; Mely Romero, subsecretaria de desarrollo rural de la Sagarpa; Jorge Luis Preciado, senador y secretario general del PAN en Colima; Miguel Ángel Aguayo, ex rector de la Universidad de Colima; Arnoldo Ochoa González, secretario general de gobierno; Francisco Zepeda, ex diputado federal del PRI; Martha Sosa Govea, actual diputada local por el PAN; Héctor Insúa, alcalde de Colima; Oscar Valdovinos, ex coordinador de campaña del ex gobernador Mario Anguiano Moreno; Jesús Villanueva Gutiérrez, ex diputado del partido Nueva Alianza; Gabriela Benavides Cobos, presidente municipal de Manzanillo; Martín Flores Castañeda, dirigente del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Gobierno del Estado; el gobernador Ignacio Peralta Sánchez; y el presidente Enrique Peña Nieto.

“¡Colima no se vende! ¡Colima se defiende!”

fueron las palabras finales de los miembros del Frente, quienes abrieron el micrófono para cualquier posicionamiento público y citaron a los asistentes para el próximo martes 10 de enero, a las 6 de la tarde, en el estacionamiento de la tienda departamental Sam’s. “Seguiremos con las pintas de carros, el volanteo y sumaremos a más gente y ese día nos pondremos de acuerdo para hacer acciones más contundentes”.

@martinezorozcoa