Las 5 preocupaciones del relator de la ONU sobre las personas defensoras de DDHH en México

(Ciudad de México, 24 de enero de 2017).- “Enemigos del Estado” o “ecoterroristas” son los adjetivos con los que autoridades a menudo se refieren a las personas que defienden derechos humanos o a periodistas, de acuerdo a lo documentado por Michel Forst, Relator Especial de Naciones Unidas sobre la situación de estas personas en México.  

Michel Forst, Relator Especial de la ONU en conferencia. Foto: CINU México / Antonio Nieto

 

Entre el 16 y el 24 de enero fue su visita oficial. El experto internacional y su equipo estuvieron en los estados de Guerrero, Chihuahua, Oaxaca, Estado de México y la Ciudad de México donde se reunieron con más de 800 personas defensoras de derechos humanos, periodistas y medios de comunicación de 24 estados del país, además de sostener reuniones con autoridades de los tres niveles.

Derivada de esta gira, Michel Forst presentó al mediodía del martes pasado un informe preliminar. Estos son los puntos que le preocupan:

1.- Impunidad generalizada: Índice de 98%

No es nuevo decir que México cuenta con un alto nivel de impunidad, el índice es del 98%. Pero esto no se ha transformado en una urgencia de luchar contra la impunidad, el experto internacional explica en su informe que la “impunidad genera miedo en la sociedad civil y se ha convertido tanto en la causa como en el efecto de la inseguridad general de las personas que defienden derechos humanos”.

2.-DefensorAs de derechos humanos y periodistas: El género hace la diferencia

Correos con la dirección de la escuela o con las fotos de sus hijos e hijas, mensajes en redes sociales con violencia sexual explícita o denigrándolas, es el tipo de agresiones que documentó Forst. Ellas son atacadas por su labor pero el tipo de agresiones que sufren son distintos por ser mujeres. En voz del experto internacional “cuando una defensora de derechos humanos o una periodista es atacada por lo general también atacan a toda su familia”. Un esquema de agresión que sería distinto si fueran hombres.

3.-Pueblos indígenas: Las empresas nunca aceptan un NO por respuesta

Cuando un megaproyecto va a realizarse las comunidades indígenas no son consultadas, nadie las escucha y cuando logran obligar a la empresa y al gobierno mexicano para que cumpla con su deber de garantizar y proteger sus derechos, la consulta no cumple con las exigencias internacionales: se celebra sin cumplir con los requisitos tan básicos como que los documentos a firmar estén en el idioma que hablan las comunidades indígenas.

Y aunque la comunidad diga NO, igualmente la empresa construye el megaproyecto.

Esto también ocurre con los activistas ambientales, cuando defienden su montaña, su tierra o lago, se enfrentan al poder de grandes trasnacionales que están coludidas con autoridades. Corrupción y lavado de dinero también les ponen en riesgo.

4.-Mecanismo de Protección: Una ley buena que no está siendo aplicada

La mera existencia de este mecanismo es un reconocimiento del problema de agresiones que viven personas defensoras y periodistas. Pero es necesario que las medidas de seguridad sean adecuadas y eficaces para protegerles. El Relator documentó casos en donde no servía el botón de pánico o que periodistas o personas defensoras eran protegidas por los mismos policías que antes les habían agredido o que las escoltas que debían protegerles tenían señalamientos de ser parte del crimen organizado.

5.- Personas defensoras de derechos humanos: Agentes del cambio, no enemigos del Estado

El experto internacional documentó que hay un “patrón de vilipendio” contra personas que defienden derechos humanos; es decir, estas personas sufren de una campaña de desprestigio en su contra: las autoridades las señalan incluso como “ecoterroristas”.

Forst les recuerda a las autoridades mexicanas que estas personas son agentes de cambio y recomienda al estado mexicano reconocer el importante papel de su labor mediante declaraciones “contundentes y positivas”, algo que pareciera banal pero que es importante en un país donde una persona se vuelve defensora sólo por perder un ser querido y encontrar que otras personas también lo ha sufrido.

Forst también hizo mención de su preocupación por los whisteblowers, pues no hay un marco legal que les proteja, aunado a la tendencia creciente de funcionarios a proporcionar información pública.

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Relator Especial de Naciones Unidas sobre la situación de personas que defienden derechos humanos.  Foto: CINU México / Antonio Nieto

La visita de Forst es parte del esquema de Naciones Unidas para documentar la situación en que se encuentran los derechos humanos en los países, se les denomina “Procedimientos Especiales” e incluye visitar los países por parte de expertos internacionales, pero sólo cuando les invita el gobierno. Para que Forst pudiera ser invitado por el gobierno de EPN se necesitó de una gran trabajo por parte de las organizaciones de la sociedad civil.

La visita a México del Relator tiene como finalidad documentar si las personas defensoras de derechos humanos y la prensa pueden ejercer su labor en condiciones de libertad y sin miedo a agresiones, lo que él denomina “poder operar en un ambiente propicio y seguro”.

En el informe preliminar se incluyen múltiples recomendaciones a los tres niveles de gobierno y autoridades, pero también a las propias personas defensoras de derechos humanos y periodistas, pues asegura que la protección debe ser holística e integral. La creación de redes es una forma de protegernos.

¿Qué pasa si el Estado mexicano incumple estas recomendaciones?

Si bien Naciones Unidas no puede sancionar al gobierno mexicano por incumplimiento de las recomendaciones, el incumplimiento puede afectar tratados y negociaciones en temas económicos para México.

Forst asegura que la presión de la comunidad internacional es clave para que el gobierno cumpla su deber, además de que el peso por afectar la reputación e imagen internacional del país influye.

Antes de ser público, el informe fue presentado previamente a las autoridades mexicanas, en ese evento, aseguró el Relator, solicitó a los funcionarios presentes –como el Subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa- que guardaran un minuto de silencio en memoria de Isidoro Baldenegro López, reconocido ambientalista rarámuri, ejecutado el pasado 15 de enero por su labor en defensa de los derechos del pueblo rarárumi y su lucha contra la tala ilegal en la sierra.

@giseleando