#Chiapas: Sin avances las investigaciones sobre caso de menor ejecutado extrajudicialmente

Ciudad de México, a 23 de abril de 2017.- Alfredo Morales se disculpa no poder responder en castellano. Inicia su relato con un <<bueno>> y le sigue una cascada de palabras en tzeltal, de ese río de repente emergen algunas en español: Humberto, asesinato, tortura, justicia. Augusto López Sántiz –de la misma comunidad chiapaneca de El Carrizal- traduce para la entrevista el doloroso relato de Morales cuando habla de la ejecución extrajudicial de su hijo Humberto.

 

El pasado 28 de febrero Humberto salió a recoger leña para que su madre, María López, preparara la comida. Todos los días el joven al acabar la escuela caminaba media hora en el monte, ya sabía dónde debía recoger la madera. Pero ese día la familia salió a buscarlo, pasaban las 6 de la tarde y no había vuelto a casa. Al caer la noche la familia se organizó con los ejidatarios para continuar la búsqueda en grupos.

A las 8 de la noche, encontraron el cuerpo de Humberto. Estaba a 20 metros del campamento del Mando Único Policial. “Le habían metido bala de alto calibre en la cabeza,” explica su padre. Además, presentaba huellas de tortura. Cerca del cuerpo estaba el ato de leña amarrado al mecapal.

De inmediato los ejidatarios de El Carrizal bloquearon la carretera San Cristóbal – Ocosingo en protesta, mientras Alfredo y un grupo de pobladores fueron a Ocosingo, la cabecera municipal, al Ministerio Público (Fiscalía) para que iniciara las investigaciones y peritajes debidos.

Tras una larga espera, daban casi las 3 de la madrugada. Alfredo Morales recuerda que en el Ministerio Público les dijeron “ahorita nos vamos, avancen ya, vamos a llegar donde tienen el bloqueo. ” Confiados, los ejidatarios desandaron los 45 minutos de camino para volver a El Carrizal.

La espera fue larga, hasta las 11 horas del día siguiente llegó Alaín de Jesús Martínez Núñez, de la Fiscalía Especializada de Justicia Indígena, Unidad Integral de Investigación y Justicia Restaurativa en Ocosingo, Chiapas. Pero únicamente “hizo un documento[1] y dio fe” no se realizó los peritajes de ley, ni acordonó la zona para evitar la destrucción de pruebas, ni siquiera le practicaron la necropsia a Humberto. Tampoco dio mayores instrucciones.

Humberto Morales. Ilustración: @come_queso

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La historia de El Carrizal inicia en 1983, cuando los tzeltales que trabajaban en condiciones de casi esclavitud en el Rancho San Rafael se rebelaron. La revuelta fue liderada por Gustavo Sántiz López y arrancó el cacicazgo a la familia Liévano Domínguez. Las 26 familias iniciaron un juicio agrario para transformar las tierras recuperadas en un ejido, conformaron la Organización Campesina Emiliano Zapata (OCEZ), que posteriormente se uniría al Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS).

Tras 16 años de juicio, el 13 de noviembre de 2001, el Tribunal Agrario declaró como procedente la constitución del ejido y “dotó” de 547 hectáreas a las familias. Una parte eran las tierras del Rancho San Rafael, otras eran predios donados o que el gobierno del estado de Chiapas compró. Todas tierras para cultivo de maíz, frijol, calabaza y café, algunas de ellas llevaban 7 años sin ser trabajadas.

Pero en los años noventa, reportó la Revista Proceso en un artículo de 2015, varias familias se separaron del grupo y “con el apoyo de las autoridades de Ocosingo crean el poblado Nacimiento”. De acuerdo con la misma publicación “estas familias del poblado Nacimiento se afiliaron a la Organización Regional de Cafeticultores de Ocosingo (Orcao) y luego conformaron el grupo de choque Los Petules.

Los vínculos de Los Petules con autoridades de diferentes niveles y partidos los ha denunciado en reiteradas ocasiones la OCEZ-FNLS así como los reiterados actos de hostigamiento que el grupo paramilitar emprende contra el ejido, por ejemplo en 2009, como informó La Jornada en 2009, “Los Petules iniciaron el trazo de calles y solares, continuando con la construcción de viviendas, algunas, sobre parcelas cultivadas.

“La Secretaría de Pueblos Indios y la presidencia municipal priísta de Oxchuc les dieron láminas para techar. Al poco tiempo las autoridades educativas otorgaron al poblado irregular una escuela primaria. Recientemente, por gestiones de la presidencia municipal panista de Ocosingo y el gobierno estatal, dieron reconocimiento oficial como nuevo poblado a El Nacimiento; dotándolo de electricidad y un proyecto de “piso firme”.” A pesar que la sentencia del Tribunal Agrario sigue sin ser ejecutada.

Es en este contexto que el homicidio de Humberto en realidad se trata de una ejecución extrajudicial, pues “de acuerdo a la definición de la ONU, la ejecución extrajudicial se da cuando funcionarios del Estado o civiles mandatados o en aquiescencia del Estado asesinan a una persona; en ese sentido, en la región la información señala que existen grupos de civiles que fueron entrenados y armados por la marina o el ejército mexicano y que fueron los ejecutores del niño”, explica en entrevista Alejandro Cerezo, coordinador de Acción Urgente para Defensores de Derechos Humanos (ACUDDEH) e integrante del Comité Cerezo.

Y aunque el Estado Mexicano señala que en El Carrizal se trata de un problema agrario y de conflictos entre comunidades, para Augusto la conformación de Los Petules “fue para romper con la organización de El Carrizal y detener a la OCEZ-FNLS”, es una operación de índole contrainsurgente, pues el caso de Humberto no es el único. El 25 de septiembre de 2015 también fue ejecutado extrajudicialmente Héctor Sántiz López y el 5 de marzo de 2016, cuando volvía de un mitin, fue desaparecido forzadamente Fidencio Gómez Sántiz, los dos también originarios de El Carrizal y en ambos casos, como en el de Humberto, la OCEZ-FNLS señala a Los Petules como los autores materiales.

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“El niño Humberto es un chamaco responsable, a su familia, a su papá, lo respeta. Cada vez que se va de su casa saluda, cuando regresa saluda, trabajaba en la casa, estaba acostumbrado a traer leña, cuando no iba a la escuela también trabajaba en la casa.” Así recuerda Alfredo a su hijo. El tono de su voz baja cuando nombra a Humberto. Desde entonces no puede dormir bien y  su esposa no deja de llorar.

Ambos llevan más de un mes fuera de su casa, buscando justicia para Humberto, María en San Cristóbal de las Casas y Alfredo aquí en la Ciudad de México.

Entre sus peticiones está que un perito independiente realice las diligencias de ley, quieren saber cómo fue torturado Humberto y cómo murió. Quizá eso les permita estar más tranquilos.

La exigencia de un perito independiente es por la desconfianza, fundada, en las autoridades, el día de la ejecución extrajudicial de Humberto hubo rondines de patrullas y el ejército en la zona, además de que “a más de un mes, las autoridades dicen que van a realizar los estudios y peritajes, pero cabe destacar que esta dilación, este dejar pasar el tiempo, parecen que lo hacen a propósito porque saben que muchas de las huellas de la tortura de las que fue objeto el muchacho se van a borrar por tratarse de tejido blando”. Ahonda Alejandro Cerezo, el Comité Cerezo está acompañando el caso en materia de derechos humanos.

La ejecución extrajudicial de Humberto y Héctor además de la desaparición forzada de Fidencio se suman a los distintos actos de represión contra el FNLS: “en Michoacán contra el magisterio, en la costa de Chiapas, en la huasteca militarizando su región, es decir que enfrentamos una estrategia contrainsurgente contra una organización que tiene presencia en diferentes estados” concluye Cerezo.

Del 23 al 30 de abril se llevará a cabo la Semana por los derechos de los niños y jóvenes “Humberto Morales Santíz”, puedes consultar las distintas actividades en el siguiente cartel o en el evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/1352074258186376/?active_tab=about

 

@giseleando

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Notas:
[1] Se refiere a la Carpeta de Investigación 0037-59-1003-2017 http://www.acuddeh.org/spip.php?article4065